El duelo
Publicado por aura en Sábado, 24 Noviembre, 2007
Con cuánto amor los demás se han ocupado de nosotros, qué de piedad y cariño. Por teléfono y por escrito se han llenado planas de palabras cálidas y he sentido el calor de innumerables abrazos. Y sigo sin saber qué decir. Tampoco me aplico tanto a tener un discurso de respuesta. Recibo el calor y me cobijo.
Oigo la expectativa que la mayor parte de quienes me hablan tiene y me lleno de alegría pensando en ellos, que ven otra vida posible, una en donde las cosas son ya sin dolor ni sufrimiento y donde van a estar esperando los que se van.
Con nuestro esfuerzo se van las almas por buen camino, con nuestras oraciones se alumbran, con nuestras voces se protegen de los últimos peligros y se encaminan a donde todo está ya fuera del tiempo y es un instante feliz y quieto. Algo como la luz, pero inexplicable y eterno.
Se juntan y rezan, cantan, evocan, hacen rodar el pensamiento común por una senda alegre en la que hay flores a ambos lados y donde en bancas de privilegio se van sentando las almas a descansar mientras otras las alcanzan. Gracias a nuestros sacrificios y homenajes hay algo allá.
¡Cómo quisiera creer junto con ellos en que hay otra vida posterior a la vida! Pero no creo. Yo tengo ante esto una certeza: la más fría de las heladumbres y la negrura completa de lo negro. Se acaba y se acabó. Lo de la vida es esto, y lo demás es sueño. ¡Pero cuánto me gustaría que el peso de las palabras me arrastrara para poder sumarme a la caravana de la vida en el más allá!
No por eso es menor el acogimiento que hace mi corazón de las buenas razones con que todos me consuelan. Al contrario, me alivia, diría que me alegra si no fuera porque la alegría se ha quedado en capilla, esperando los días en que lo demás toma su sitio y se impone, rotundo mientras dura. Y ya.
monique escribió
Tampoco tengo palabras que pudieran aliviar vuestro dolor pero si un corazón lleno de cariño para intentar apapacharos y daros calor para soportar esta heladumbre y negrura.
Laura Elena Padrón escribió
Querido Alejandro:
Recibe en estos momentos de duelo un abrazo con todo mi cariño.
Laura Elena
luz de maría muñoz escribió
Sr. Aura:
Hoy me enteré por el periódico del fallecimiento de su hija Cecilia… sólo quiero decirle que lo lamento mucho. Le mando un fuerte abrazo.
sergiomex escribió
Eres grande y así seguirás, quisiera que me arrastraras en tu pensamiento… tu poesía no me gusta mucho, pero tu pensamiento me sublima… Te sigo a diario… continua… mientras puedas… mientras podamos… estoy igual
Efrén Rubio escribió
Amado Alejandro, de pronto me quedo sin palabras…
Me enteré apenas ayer por un periodico que no había abierto, lo que sucedió.
Sabes el gran cariño que te tengo, el respeto y admiración.
Mi corazón está lleno de tristeza.
Mejor guardo silencio, estoy contigo.
Efrén Rubio
Juancarlos Porras escribió
Querido Poeta,
ayer-hoy somos una proeza.
Elegidos para vivir-morir.
Tensar la cuerda no sólo para unir
la desdicha sino para acercar más
los lazos que nos unen.
Guárdate un rato y cuidate mucho.
Sigo contigo. Comparto tu tristeza.
Sabes que por León se te aprecia.
Un abrazo.
Juancarlos Porras.