Alejandro Aura

Mis poemas y otros escritos.

Archivo de 9/02/08

Migrantes

Publicado por aura en Sábado, 9 Febrero, 2008

No es lo mismo alzar un muro de cientos o miles de kilómetros en una frontera polvosa, árida y hasta cierto punto deshabitada, como es la de México con EEUU, que levantarlo contra el mar Mediterráneo. Qué monserga. Porque esa sería la solución perfecta, como en las posesiones españolas de África, pero cercar las islas Canarias o las Baleares que tienen tanta riqueza expuesta a las aguas del mar, o las costas de la península, sería la ruina de los desarrollos inmobiliarios. Y por allí es el coladero constante de los inmigrantes que llegan en precarias embarcaciones desde distintos puntos de África. A veces hasta los ayudan los turistas de las playas porque vienen moribundos, o ya muertos; la gente es la gente. Y sobre la desgracia viene el sarcasmo. Dice el PP que la regularización de extranjeros indocumentados que se hizo durante esta legislatura lo único que hizo fue aumentar el efecto llamada. Como si los que tienen que emigrar para buscar medios de supervivencia para sí y sus familias estuvieran esperando a ver en dónde los llaman. Van a donde pueden llegar y se paga mejor por el trabajo que en el lugar propio, y el punto más cercano de África es España.

Pero dice Rajoy que tomarán medidas. Que los harán firmar un contrato en el que se comprometan a hablar en español –con lo que de un plumazo rechaza a los africanos porque los colonizados de España, los que hablan el mismo idioma, están en América; los de aquí enfrente escogieron ser colonizados en francés, en inglés y en portugués, los que no hablan sólo árabe o sus bárbaras lenguas. Que escogerán a los técnicamente capacitados para los trabajos que se requieran y que deberán aprender y respetar las costumbres españolas. El número dos del PP, saltándose todo lo humano más la historia y la picaresca local dice que robar no es una costumbre española, y agrega: ni que le corten a uno la mano por eso. Menos mal que conserva el sentido del humor para aplicarlo en donde conviene. Dicen también que prohibirán el velo islámico en las escuelas no por motivos religiosos sino de discriminación a la mujer, pero rechazan hablar de los hábitos de las monjas, como si en ellos no hubiera velo y discriminación a gritos. ¿O las monjas sí tienen todos sus derechos?

Pero bueno, todo esto es morralla electoral. Lo terrible del caso es que quienes pretenden representar a tantos ciudadanos como para poder gobernar el país, hagan a un lado la historia con tanta prepotencia. Hace treinta años España exportaba mano de obra en grandes cantidades; los españoles estaban en las mismas condiciones que ahora están los rumanos, los albaneses, los kosovares, los búlgaros o los polacos, a quienes ya no les pueden negar la entrada porque pertenecen a la Unión Europea. Tenían que ir a trabajar a donde se pudiera para mandar dinero a sus casas. Pero como ahora el país es rico –en gran parte gracias a la solidaridad de otras naciones que hablan otros idiomas y tienen otras costumbres, porque el esquilmo que hicieron en las colonias, con ser tan descomunal no sirvió para labrar un futuro duradero- les parece que lo más fácil es poner en el extranjero agencias de contratación de camareros bien uniformados que de preferencia no tengan identidad propia y estén dispuestos a adquirir la que diga el contrato.

Publicado en diario | Deja un Comentario »

Paternidad de la belleza

Publicado por aura en Sábado, 9 Febrero, 2008

PATERNIDAD DE LA BELLEZA

Es por demás darle vueltas al asunto, uno no ha sido el ordenador de las cosas; que sucedan, mientras haya por lo menos aves de hermosa pluma que presencien.

Que pasen incontables y lejanas las mujeres ataviadas con los colores que prefieren mis ojos para su alegría,

con los delgados cuerpos que ahora se acostumbran, flores del único verdadero oscurantismo del siglo veinte.

Que pasen, que se muevan; somos casi felices con su paso.

Oh amigo estupefacto hundido en la belleza, sal de tu corazón, recapacita.

El que denota entusiasmo apenas se arremeda a sí mismo. Seamos cautelosos con lo que ve nuestra pobreza.

Porque ni la dorada hora del mediodía contiene la belleza del amor.

Que pasen las hermosas ciudades,  exquisitas hazañas de nuestra visión del tiempo.

Cruce la belleza y nos escueza la vista como gotas de limón en carne viva.

Somos nuevos de nuevo ante todo lo que pasa y nuestra inocencia no se acaba.

Ay, amigos, míos, lo que ocurre se van tan llanamente que ni la pena de llorarlo se merece.

Así, recomencemos: la cola del quetzal
sobre una hoja
de estaño…

Publicado en La patria vieja | Deja un Comentario »