Alejandro Aura

Mis poemas y otros escritos.

Archive for 31 octubre 2007

Las pistolas

Posted by aura en Miércoles, 31 octubre, 2007

Los resentidos son los huesos de las pistolas, los que quedan exactamente en donde es más fácil sacar los revólveres para adelantar esa décima de segundo necesaria para ser el primero que dispara. Uno entonces ve cómo el contrario hunde el vientre hacia atrás, se queda unos segundos asombrado y finalmente cae herido de muerte por la celeridad de nuestra mano entrenada en las horas interminables del Oeste. Pues esos huesos son los que duelen de estar tantas horas en la cama. Me volteo para un lado y para otro y al ratito, chin, ya las pistolas quisieran ser de borra, de plumas de almohada para no sentir que sobre ellas se carga todo el peso del individuo. Pero ayer llegó un momento en el que prácticamente ya no me podía desplazar; me dolían las piernas a cada paso, y peor, era ya prácticamente imposible subir y bajar escaleras, las rodillas habían perdido su función de goznes y amenazaban con romper el paso y tirarme. Subí a la habitación sintiendo que los diecisiete escalones eran expiación de los diecisiete principales pecados del mundo.

Entelerido me metí bajo las cobijas, tose y tose. Había un mundo de conspiradores conjurándose para mi destrucción selectiva. Planeaban lo peor y destilaban odio y rencor contra mi disminuida persona. Se ve que ya me conocían y lo habían estado cocinando desde antes. Si no lo acabamos por el cáncer le vamos a meter una neumonía cañona para que aprenda, decía el que parecía ser el líder –pasaban para consumo propio videos con una ambulancia recogiéndome en casa y llevándome por entre el tráfico endemoniado-; que se vaya quedando sin movimiento, decía uno canijo y deforme tirado en un rincón, cuya cara estaba desdibujada; hay que enfriarlo, hay que enfriarlo, decía otro al que no alcanzaba yo a ver. Me puse el termómetro y no era para tanto: 38.7. Tiritaba y tenía heladas las manos. Oigan, les dije, espérense siquiera a que suba a treintainueve y medio para que empiece a alucinar. Ni madres, de aquí te vas a Urgencias a que te metan una agujota por la vena para que veas lo que se siente. Oí que comían animadamente en la parte baja de la casa y me fui quedando dormido.

Así estuve toda la tarde. Luego mis dos hijos varones se sentaron conmigo en la cama para consolarme y nos pusimos a platicar. Se me fueron deslavando los fantasmas, los vi acomodarse sus cinturones armados de pistolas de espantajo a los lados de las piernas chuecas y coger el camino de la noche para irse a asustar a otra parte. La fiebre vespertina había cedido y el cuerpo entró en calor. Seguía tosiendo pero ni modo. Platicamos rete a gusto un buen rato y apenas me comí la cuarta parte de un amoroso sandwich que Milagros me preparó. Quise ver la tele pero no logró interesarme, más bien me fui acomodando de ladito para volverme a dormir. No tengo reporte de las batallas que pude haber librado durante las horas de oscuridad ni sé si aquellos tipejos regresaron pero el caso es que al despertarme esta mañana tenía sumamente adoloridas las pistolas, esos huesos que sobresalen de las caderas y en los que uno acomoda las armas para poder disparar con celeridad cuando hace falta.

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Posted by aura en Miércoles, 31 octubre, 2007

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El espectáculo

Posted by aura en Martes, 30 octubre, 2007

Desde fuera adquiere un tono de sainete que invita a levantarse temprano, ir a comprar las localidades y estar prevenidos para no llegar tarde llevando cada quien su bolsa de huevos y jitomates arrojadizos. Sería divertido nada más si no tuviera un tufillo trágico. La semana pasada el ex presidente Fox declaró que el senador Manlio Fabio Beltrones, actual presidente del Senado, tiene abierto un expediente en la DEA involucrado con el narcotráfico; ¡zas! Nomás que Fox supo de este expediente cuando era presidente y tenía la obligación de velar por el bienestar de todos los mexicanos; entonces debió haber turnado esa información a los órganos de justicia para que se deslindaran las responsabilidades y se investigara al señor Beltrones, por lo que ahora el país, sin demérito de investigar a Manlio Fabio, puede y debe fincar responsabilidades judiciales al ex presidente por no haber cumplido oportunamente con su obligación. Cómo que lo sabías, chiquito, y te quedaste callado. ¿Quieres decir con esto que el ejercicio de la política está por encima del interés de los gobernados? O sea, ¿que la política es una entidad independiente de la sociedad, que tiene sus propios fines y que no necesariamente responde a los intereses de quienes otorgan los puestos políticos?

Seguramente no será esta pero muchas veces he pensado que llegará un momento en el que alguno de los miembros del clan no aguante más y suelte toda la sopa. Que uno encontrará cómo escabullirse de los mecanismos brutales de control que debe tener el sistema para denunciar las infinitas redes de corrupción que sostienen el aparato político nacional, no por buena onda sino porque se sienta acorralado y no esté dispuesto a sacrificarse por los de su especie. Que no aguante más o que se den las condiciones necesarias para que tal cosa ocurra. En algún momento llegué a pensar que el acceso de otro partido al poder propiciaría este momento de denuncia pero las declaraciones de Fox me desalientan: en la cúspide del poder un presidente de otro partido oculta información tan trascendente que pudo haber abierto en su momento la caja de Pandora. Pero el muy ocurrente se la guardó para usarla como arma defensiva personal por si lo atacaban cuando dejara de estar protegido por la banda presidencial.

Aunque hora renace mi esperanza: ¿y si fuera este el que acabara sacando al sol los trapitos de todo el gremio? No, mi esperanza es infundada; es lenguaraz pero marrullero; tratará de medrar con la información privilegiada que tiene sin traspasar los límites de la lealtad de clase, a leguas se ve que no es de los que tragan lumbre, porque ya estamos viendo en su poco elegante exhibición de riqueza, que también tiene cola que le pisen. Y tiene que cuidar también la cola de su mujer y de los hijos de su mujer, que no parece ser del grupo de las cortas. Ah, si llegara ese día en el que una a una fueran saliendo a la luz las fortunas de los políticos y se hiciera transparente el modo en que las obtuvieron. Cada uno tenemos nuestra lista de favoritos; a mí se me antoja horrores saber cómo se repartieron la riqueza colectiva con el tema de la desnacionalización de bienes, la banca, la televisión, el teléfono (Oh my Lord, cuida al Sr. Slim), las empresas públicas; cuánto obtuvo el que mató la vaca y cuánto el que le agarró la pata.

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Posted by aura en Martes, 30 octubre, 2007

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La traducción del sueño

Posted by aura en Lunes, 29 octubre, 2007

Mientras estaba yo preso en las cómodas catacumbas del sueño era facilísimo enhebrar la secuencia que ligaba tos con explicaciones; su lógica onírica era contundente. Los accesos expectorantes estaban sujetos a un guión perfectamente estructurado en el que se sucedían secuencias diferenciadas de acciones. Venía toser y la escritura que correspondía lo tenía previsto sin alteraciones. Pero transgredí el orden en una de esas: por lo visto estaba previsto que la tos se acomodara a mis movimientos siempre y cuándo éstos fueran para dormir sobre un costado o sobre el otro, pero cuando intenté hacerlo boca arriba algo no permitido alteró la composición de la página y me vino un acceso mucho más intenso. Tenía una explicación: se habían alterado las sílabas del texto -¿qué texto?, el del libreto-; un imperceptible cambio en la acentuación y cuenta de las sílabas había roto la armonía y era imposible continuar tosiendo con moderación; el exceso llegó a las arcadas y me obligó a buscar la falla. Recuperé la cuenta y el orden de los acentos de las sílabas y volvió la tos a su incómodo pero aceptable cauce.

El problema es siempre el mismo, cómo pasas de un lado a otro lo que allá es transparente, continuo y regalado y aquí es una pura boruca de incoherencias que por más que te apliques es imposible ordenar. Toda traducción es difícil, de acuerdo, pero la del sueño a la vigilia es de las peores. A menos que se pudiera conservar la duermevela, ese estado perfecto de la inteligencia en el que todo tiene acomodo. Pero el ojo curioso ya atisbaba luz más allá de los postigos –parece que el sol está rasgando el velo gris que ayer le impusieron al día- y las células iban desperezándose por su cuenta; la lógica impecable del sueño iba oxidándose y haciéndose reacia a ciertas flexiones que le imponía el pensamiento, recién llegado a trabajar. La tos no es música, ¿cómo es que tiene partitura? Y en todo caso, desafinar no la autoriza a tirar los bártulos como muchacha berrinchuda y optar por la vomitada; eso no es más que un chantaje para tratar de arrebatarle privilegios a la vigilia y conservar su arrebujada condición de mimo debajo de las cobijas.

Pero una vez roto el encanto uno sabe sabe que jamás recuperará esas bahías en que placenteramente se movían las barcas ofreciendo destinos imposibles. Te despertaste y se acabó la ilusión, así fuera de oro puro y estuviera cubierta de diamantes y zafiros. Entre más esfuerzos haces para recuperar sus lenguajes más el sueño se te escabulle y con mayor saña se burla de ti tachándote de ingenuo. ¿Otra vez caíste, corderito? ¿No has aprendido que hay reinos que te son ajenos aunque parezcan incluirte en sus engañosas telarañas? Mira: hay una secta macabra que te arrebata por las noches y te usa para todas sus inconfesables maquinaciones. Nunca sabrás qué intenta, qué designios tiene ni por qué se fija en ti. Tú apechuga, y confórmate con las explicaciones que puedes cosechar cuando estás despierto. La tos no tiene partitura. Ve al médico.

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Posted by aura en Lunes, 29 octubre, 2007

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Romance de las manos

Posted by aura en Domingo, 28 octubre, 2007

Me desperté temprano y pude haberme puesto a trabajar entonces en esta tarea tan grata que hago todos los días. Una hora cuando mucho. Plis plas, los dedos en el teclado y las cosas solitas van saliendo. Para una paginita ni siquiera hay que trazarse un plan previo sino dejar correr las manos, que son las que se hacen cargo de lo que luego dicen que dijo uno. No saben ustedes la camaradería, la complicidad que hay entre las manos y la creación; se ponen giritas apenas uno dice sería bueno hablar de tal o tal cosa; ellas, entonces, que han leído y reflexionado mucho más que nosotros, mueven sus admirables tendones y, nerviosas, como muchachas que se están arreglando para un baile, sacan afeites, potingues, papelitos, envoltorios y reservados de donde uno menos se imagina y escriben con humildad y eficacia mostrándole a uno cada línea a ver si está de acuerdo, y cada vez se ríen más y más orientadas lucen a cantar y a bailar. Hasta que todo se hace una fiesta, un exultante ramo de dedos moviéndose sobre las letras. Espérense, espérense, les digo porque las veo desbarrancarse, irse por su cuenta hacia quién sabe dónde -mucho me temo que ni ellas mismas lo sepan-, espérense, locas, vamos a organizarnos.

Amaneció nublado y frío y esta casa es helada, se le meten los chiflones de aire gélido por las juntas que no embonan de todas las ventanas y puertas; por más que se lo dije al arquitecto él echó en saco roto mis aprensiones con el común argumento de aquí no hace invierno, no seas chillón, vivimos en una eterna primavera, ponte un suéter; y luego los jóvenes –que aquí hay varios- como no tienen frío porque andan de aquí para allá, dejan abiertas las puertas para que el perro y el frío entren y salgan. Yo estoy entelerido debajo de las cobijas; saco las manos por lo que ya dije y ellas no parecen padecer lo mismo que yo sino que voltean sus yemas sonrientes a verme como diciendo ¿ya? ¿nos arrancamos? Y solitas se ponen sobre las letras borradas del tablero a juguetear haciendo alarde de que ya se las saben y de que no necesitan que cada tecla se identifique; a lo mejor hasta salen con ellas de noche sin que yo me dé cuenta; es posible que ocurran allí romances y aventuras que ni me huelo.

Está bien, no tenía un plan determinado pero sí idea de lo que íbamos a hacer y ustedes ya ocuparon más de dos terceras partes del espacio; con su irresponsable actitud ya me dejaron sin lugar para exponer alguno de los asuntos que pudieron corresponder al día de hoy. Quería quejarme de la tos que lleva más de un mes y no se me quita; quería reflexionar sobre la duración de este viaje que ya se me va haciendo demasiado largo; quería hacer un balance de alturas sobre el nivel del mar y su relación con los dolores en las piernas; pero para nada me han dejado lugar. Ustedes con su manera chistosita de caerme bien hacen lo que les da la gana por eso nunca he podido ser un escritor serio… Ya, ya, ya, me dicen bajando la voz de terciopelo y dándome palmaditas, ya pasó, ya pasó; no hagas corajes porque luego te nos pones peor; mejor conténtate y vamos a hacer algo divertido, ándale, anímate.

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Posted by aura en Domingo, 28 octubre, 2007

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Origen de los días

Posted by aura en Sábado, 27 octubre, 2007

De dónde salen los días, de qué fragua que nunca se detiene, y qué Vulcano inmortal está fabricándolos uno tras otro sin confundirse nunca; a todos les pone un preámbulo de luz que perciben los pájaros inquietando a las sombras con sus augurios de inminencia –no se sabe bien si ya gorgean o se están quejando de que no los dejan dormir- y algunos desbalagados de la noche que corren a refugiarse a sus cubiles –no les da miedo la oscuridad, no, sino que la luz los descubra con el aspecto de ayer-; les pone a todos un interrruptor de luz que activa la Aurora de rosados dedos, en cuyo reino se construyen constantemente los colores con que el sol, maestro de las apariciones, administra su poder sobre las cosas y todas, todas caen en su buchaca. Una distracción cualquiera de uno y zas, allí está el día de nuevo sin inmutarse de las cuentas que se hacen en el calendario que uno va llevando. Uno tan pequeñito ante la enormidad del día. Ya es sábado otra vez; si no fuera algo abstracto se diría que se ha concretado otra semana. Una semana en Morelia, y ya nos vamos. Ya estuvimos en el Encuentro de Poetas del Mundo Latino.

Ya nos bañamos y nos vestimos; nuestros ritos no cesan ni dejan de alabar la grandeza incomprensible que hay en la repetición del día. Milagros está muy hacendosa metiendo las cosas en las maletas mientras yo escudriño cuidadosamente en las palabras a ver si encuentro alguna pista del origen de los días; por pequeña que fuera podría servirme para aclarar algunas cosas que he dejado pendientes. En cuál de estas repeticiones me dolió la espalda y adquirió esa independencia en la que ocurren acciones soberanas que no me toman en cuenta; en qué vuelta de este tiovivo me dio la tos que viene con su repetición automática de cosa incontrolable; en qué punto del torno se detuvo el equilibrio y me subió la temperatura corporal; en qué paso de la ronda me dolieron las piernas con esa extraña condición que aparece de pronto y hace que bajar un escalón sea motivo de dolor y queja, como si la coincidencia de huesos en las rodillas fuera nueva y estuvieran apenas probándose antes de ajustarlos y darles el visto bueno para echarlos a caminar por su cuenta.

Así las cosas, con el día instalado de lleno en mi azoro renovado, me dispongo a pedir el coche para emprender el camino a la ciudad de México a la que llegaremos esta tarde. Sigue el viaje. Llevamos ya más de un mes fuera de casa y falta todavía para volver. Ya no sé decir en qué espacio ni en qué tiempo andamos. Se repiten los días. Se acaban y vuelven a empezar y en su tela delgada bordo la rosa de los acontecimientos de los que soy medianamente parte: un poco el olor, un poco el color, un poco la fugacidad irremediable…

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Posted by aura en Sábado, 27 octubre, 2007

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